Bradley Beach, Nueva Jersey, Estados Unidos

Bradley Beach es una ciudad en el condado de Monmouth, Nueva Jersey, Estados Unidos. Tomó el nombre de James A. Bradley, el desarrollador responsable de crear el espacio. Cuenta con una población de poco más de 4.000 habitantes, pero en verano puede llegar a 30.000. Hay un paseo marítimo con sólo unos pocos lugares para comprar algo de beber o comer, pero usted puede encontrar buenos restaurantes en la ciudad. La playa está limpia y el agua es cristalina. Hay socorristas de guardia y mientras están en servicio, sólo hay un lugar donde se puede surfear. Usted debe pagar por aparcar en el paseo, pero se puede aparcar gratuitamente junto a las casas en la ciudad. Usted tiene que pagar la entrada a la playa también.

Consejos

Es un poco concurrido en los fines de semana, así que si va en coche, trate de ir temprano porque más tarde será más difícil encontrar un lugar para estacionar cerca de la playa.
New Jersey Transit ofrece servicio de tren que une la playa de Bradleycon la terminal de Hoboken, Newark Penn Station, Secaucus Junction y de la estación Penn de Nueva York en la línea de la costa norte de Jersey. También ofrecen un servicio de autobús que une el distrito y Filadelfia.

 

Treviso, Veneto, Italia

Treviso es una ciudad italiana, capital de la provincia del mismo nombre en la región del Véneto y está situada en una región rica en agua. En el mismo municipio nacen muchos ríos; el más importante es Botteniga que se divide en varias ramas, llamadas ‘Cagnani’ (canales) que caracterizan el centro histórico. El río principal es Sile. La ciudad está bañada por varios canales. El casco antiguo está todavía parcialmente cerrado por muros (del 1509) con 3 puertas grandes; la Puerta San Tomasso que está completamente cubierta de piedra de Istria; la Puerta de Santi Quaranta y la Puerta Altinia. La ciudad está ligada a una tradición religiosa y monástica y ha mantenido las paredes de las iglesias y los monasterios más antiguos. A ver: la Iglesia de San Francisco, donde se encuentran en el interior las tumbas de un hijo de Dante Alighieri y la hija de Francesco Petrarca; la Catedral con el Baptisterio y el episcopado; la iglesia de San Nicolás con frescos importantes; la Plaza dei Signori (centro cultural y centro de la ciudad) y el Palacio de Trecento; el Monte de Piedad y la capilla de Rectores; la Logia de los Caballeros; el Puente de Pría (apoyado en los muros, donde el río Botteniga entre a la ciudad y se divide en varios canales),; entre otros.

Consejos

La ciudad es muy bonita para ver y caminar, entonces lo mejor es permanecer 2-3 días para poder ver todo lo que puede.
Treviso está a 41,7 kilómetros de Venecia, se puede llegar fácilmente por la autopista o en el transporte público (50 minutos).

Katakolon, Grecia

Katakolon es una ciudad portuaria de Grecia principalmente visitada por los cruceros que lo usan como una escala en el mar Jónico. Cuandousted llega allí parece que todo toma forma porque usted está ahí. Sus habitantes siempre reciben a los visitantes con una sonrisa y amabilidad que los caracteriza porque son estos cruceros que permiten el desarrollo de la ciudad. Usted encontrará una calle principal con muchas tiendas, restaurantes y cafés. La música acompañará sus pasos por las calles.

Consejos

Junto a la estación de tren, puede visitar el Museo de tecnología griega antigua donde podrá ver una colección de las invenciones que van desde el año 2000 A.C. al 100 D.C.
Si le gustan los sitios antiguos, visite  Olimpia donde nacieron los Juegos Olímpicos. Si está en un crucero, tome el tour ofrecido por la nave en su idioma, así estaría seguro  de volver a la nave a tiempo.
Katakolon es el lugar ideal para comprar recuerdos de viajes, usted encontrará productos locales, como vinos, licores, aceitunas, nueces, jabón de  aceite de oliva, etc..
Si desea relajarse, tiene 3 playas cerca del puerto,  entre las más conocidas se encuentran Plakes  a 200 metros del puerto. Argio Andreas  a 3  km y Kouronta a 21 km. El agua es cristalina y el mar es muy tranquilo.
Si  está  interesado en el ‘dolce far niente’  tiene varios cafés, bares y restaurantes junto al mar para observar la actividad del puerto y los barcos,  beber un  buen café,  un vino o un licor típico. Sin prisa… La vida es bella.